Adiós a parte del mobiliario de Despacio Galileo

La gran mesa corrida y el escenario, que explicaba la iniciativa en un cartel, fueron levantados el lunes por los servicios municipales después de exigirlo un acuerdo del pleno del distrito

El tramo semipeatonalizado de la calle Galileo, ya sin el mobiliario | SOMOS CHAMBERÍ

El escenario y la gran mesa corrida del proyecto Despacio Galileo, en el tramo de la calle entre Fernando Garrido y Meléndez Valdés, fueron retirados en la mañana del lunes por operarios del Ayuntamiento de Madrid, que despejaron la zona de uno de los proyectos estrella de movilidad en el distrito.

Las razones de esta retirada, que no ha incluido las jardineras que aún delimitan el espacio peatonalizado, son todavía desconocidas, aunque podrían tener que ver con el acatamiento de la proposición del PP aprobada en el pleno de la Junta de Distrito Chamberí de octubre, cuando se aprobó la retirada de “los elementos del mobiliario urbano no homologados” instalados en la calle. Somos Chamberí ha consultado al consistorio por la retirada sin obtener aún respuesta alguna.

El equipo de gobierno puso en marcha Despacio Galileo el pasado mes de junio, con el objetivo de aplicar un experimento de urbanismo táctico basado en las teorías de las supermanzanas que se están aplicando en ciudades como Barcelona. Se cortó al tráfico un tramo de la calle -permitiendo el paso de bicicletas y servicios de emergencias- y se retiraron los vehículos aparcados, para crear un espacio diáfano, que fue pintado de amarillo y acotado con jardineras hexagonales.

Pintada contra el proyecto de Despacio Galileo, en agosto | SOMOS CHAMBERÍ

La idea era que, “tras un periodo de duración estimada entre 6 meses y un año, podremos decidir si debe consolidarse, modificarse o revertirse total o parcialmente”, explicaba el Ayuntamiento en la presentación del proyecto. “O también realizar, sobre la marcha, aquellos cambios necesarios que puedan detectarse en los próximos meses”, añadía. Y vaya si los tuvo que realizar.

El proyecto tuvo desde el principio una importante contestación vecinal, primero por parte de asociaciones como El Organillo, que se opusieron frontalmente al corte al tráfico de la calle y reunieron más de 1.500 firmas para lograr devolver el espacio a su estado original.

Luego, con la reversión parcial del verano, cuando se permitió el paso de coches por la calle, colectivos como Chamberí se defiende mantuvieron el pulso al Ayuntamiento, frente a actos de apoyo de otros vecinos (que llegaron a reunir más de 2.000 firmas a favor) y asociaciones de carácter ecologista. Los ánimos se calentaron tanto que en el lugar, en plena Semana de la Movilidad, aparecieron pintadas con insultos y amenazas de muerte contra la alcaldesa Manuela Carmena y su equipo.

Este lunes, miembros de Chamberí se Defiende celebraban la retirada del mobiliario urbano, algo que también se hacía desde la agrupación de Ciudadanos en el distrito:

El proyecto de Despacio Galileo es parte del plan Chamberí Zona 30, una iniciativa del Ayuntamiento de Madrid para intentar bajar la velocidad del distrito y reducir así la contaminación que sufre la capital, principalmente provocada por el humo de los tubos de escape. El pasado mes de octubre los niveles de uno de estos contaminantes, el dióxido de nitrógeno, se dispararon hasta tal punto que los no residentes del distrito tuvieron prohibición de aparcar durante tres días consecutivos.

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