¿Cómo mejorarías la limpieza de Chamberí?

El Ayuntamiento abre consultas para modificar la Ordenanza de Limpieza, que entre otras medidas perseguirá con un registro de ADN a los dueños de los perros que ensucien las calles

Servicio de Limpieza del Ayuntamiento de Madrid

Las normas que rigen la recogida de residuos y que establecen las sanciones a los que ensucian las calles están a punto de cambiar en la capital. El Ayuntamiento de Madrid ha abierto el proceso para renovar su Ordenanza de Limpieza de los Espacios Públicos y de Gestión de Residuos. La actual data de 2009 y se ha quedado antigua en muchas nuevas obligaciones que la UE impone a la ciudad.

El área de Medio Ambiente va a aprovechar el cambio para introducir nuevos procedimientos. Por ahora solo se ha concretado el registro del ADN canino obligatorio, con el que se facilitará que todos los dueños de perros recojan sus excrementos, o en caso contrario se arriesguen a ser sancionados.

Como paso previo a estos cambios, el Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha una consulta ciudadana a través de la web Decide Madrid, con las siguientes preguntas:

Papeleras y ceniceros para las terrazas

Las terrazas, quioscos y espacios públicos o de gran afluencia de personas tendrán obligaciones para contribuir a mantener limpias las calles de la ciudad con la instalación de ceniceros y papeleras para disuadir a sus clientes de tirar la basura a la acera.

En cuanto a los residuos, el Área de Medio Ambiente y Movilidad plantea establecer las nuevas fracciones de residuos a gestionar, determinar el ámbito de actuación de los gestores privados de residuos y un mayor seguimiento de los contenedores de residuos de construcción y demolición.

También se revisarán las responsabilidades y obligaciones derivadas de la propiedad de solares y edificaciones en las que existan vertidos ilegales, y habrá mayor trazabilidad en los contenedores de escombros para poder localizar a quienes incumplan las normas.

Asimismo se plantea recoger en la ordenanza una regulación para mercadillos y eventos privados en el espacio público, detallando sus obligaciones, así como la necesidad de instalar papeleras, contenedores de reciclaje o sanitarios químicos en número suficiente para el acto que se celebre y la obligación de nombrar a un responsable a estos efectos.