Despacio Galileo, analizado por los vecinos un año después

Tres asociaciones de vecinos analizan la intervención de urbanismo táctico que el Ayuntamiento implantó el 12 de junio de 2017 en la calle Galileo

El momento de la instalación de Despacio Galileo | EL ORGANILLO

La movilidad se ha convertido en el tema estrella del distrito de Chamberí. Aunque los carriles bici de Santa Engracia y los bulevares ayudaron, el debate sobre el modelo de ciudad y cómo se han de mover los madrileños con ella cogió mucha fuerza hace ahora justo un año, cuando el Ayuntamiento de Madrid propuso una intervención de urbanismo táctico en la calle Galileo.

El 12 de junio de 2017 los operarios municipales cortaban el paso a los coches en 50 metros de esa calle, los situados frente al parque José Luis Sampedro (entonces no tenía placa con ese nombre) y cambiaban la configuración del tráfico en la zona. Lo llamaron Despacio Galileo e iba a ser la primera de un total de 10 intervenciones que, bajo el nombre de Chamberí Zona 30, intentaban rebajar la velocidad y el volumen de tráfico que sufría el distrito. A la vez, se ganaba espacio para el peatón y se creaba una pequeña plaza junto al Centro Cultural Galileo.

Pero la intervención no gustó a un número considerable de vecinos, que se quejaron de no haberse enterado del proceso participativo que precedió a Despacio Galileo, de que las terrazas que pasaron a ocupar el lugar de los coches y, sobre todo, del perjuicio para la velocidad y el tráfico de los vehículos a motor. Después de varias manifestaciones (la mayoría en contra, pero alguna también a favor de la medida), artículos en prensa y broncas políticas en el Ayuntamiento, el concejal de Chamberí y el área de Movilidad aceptaron la reversión parcial de la medida el 24 de agosto y abrieron la calle a coches y motos, pese a lo que llegaron a aparecer pintadas con amenazas e insultos. Semanas después retiraron el banco y el escenario colocados en el espacio ganado para el peatón.

Hoy el proyecto de Despacio Galileo se encuentra parado, a la espera de lo que decida hacer la Junta de Distrito y también de lo que suceda en los Presupuestos Participativos, en los que se vota estos días una propuesta para la vuelta de los aparcamientos a este tramo de la calle. Aprovechando el aniversario, el periódico Somos Chamberí pregunta a varias asociaciones vecinales del distrito que durante estos meses se han movilizado en contra y a favor de la medida. Todas han respondido al mismo cuestionario. Estas son sus conclusiones:

El Organillo: “Faltó información y sensibilidad”

SOMOS CHAMBERÍ: ¿Cómo evaluáis desde vuestra asociación los primeros 12 meses del proyecto Despacio Galileo?

EL ORGANILLO: Valoramos positivamente que se haya revertido prácticamente todo lo que se había realizado. Sin embargo la no reversión total, solicitada masivamente por vecinos afectados mediante miles de firmas y votada por todos los grupos políticos –menos Ahora Madrid- en la Junta del Distrito de Chamberi y en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid, nos parece una falta de respeto a la ciudadanía y a sus representantes.

SM: ¿Qué creéis que le faltó a esta fórmula de urbanismo táctico para haber sido mejor recibida por los vecinos?

EO: Faltó información a los vecinos afectados. No se les envió información sobre lo que se iba a hacer y en las tres reuniones que se hicieron en el jardín no se recogió ni una sola reivindicación o queja vecinal.

Faltó acierto en la elección del espacio. No se olvide que el proyecto era para crear un espacio estancial y se hizo delante del jardín Jose Luis Sampedro, que está en pésimo estado de conservación pero que es uno de los pocos que tenemos.

Faltó sensibilidad. Uno de los mayores problemas del vecindario es el ruido, en muchos casos generado por las terrazas. Lo primero que se hizo nada más cortar el tráfico fue dejar que las terrazas ocupasen el espacio recuperado al tráfico. Lo que iba a ser para los vecinos resultó ser para los bares.

SM: ¿Se deberían implementar actuaciones similares a la de Despacio Galileo en las otras 9 zonas previstas dentro del proyecto Chamberí Zona 30?

EO: Estando firmemente comprometidos con la mejora del aire y la disminución del tráfico en el distrito, la respuesta es no. Las medidas del proyecto Chamberi Zona 30 (que por cierto, no han sido motivo de debate en la Junta de Chamberí) deberían ser el final de un proceso de mejora del tráfico. Tal como se aplicó en Galileo generó problemas que no teníamos. Para aplicar medidas de estas tiene que haber un proyecto serio y ejecutado para disminuir el tráfico en la ciudad. Mientras no haya una muy buena red de aparcamientos disuasorios y un transporte público fiable en sus horarios, quien vive en la periferia de la ciudad utilizará el vehículo privado. El uso del vehículo privado tiene mucha relación con el costes en tiempo y dinero del desplazamiento.

SM: ¿Cuál debería ser el futuro del tramo de Despacio Galileo?

EO: La reversión. Es lo que han pedido los vecinos y lo que se ha aprobado por votación mayoritaria en las instituciones. Una vez retirado lo que queda por revertir (los bancos y las jardineras) abrir un debate con los vecinos y las asociaciones para decidir el futuro. Nosotros estamos abiertos a debatir que el futuro no pase por aparcamiento de rotación, que es lo que había antes de la ejecución del proyecto. Lo hemos propuesto a la concejalía sin obtener respuesta.

SM: ¿Qué creéis que debería hacer el Ayuntamiento -en materia de movilidad- para paliar el efecto frontera que previsiblemente se producirá en Chamberí en noviembre a partir de la implantación de Madrid Central?

EO: Si ese proyecto se pone en marcha, las consecuencias para Chamberí pueden ser muy dañinas. Nosotros no entendemos que esto se ponga en marcha sin estudiar previamente las consecuencias negativas y cómo impedirlas.

Se nos ocurren algunas cosas que habría que hacer. Tienen que poner mecanismos para evitar que los vehículos que entran en la ciudad y que no podrán pasar por Centro lo hagan por Chamberí. Tienen que instalar medidores de ruido, contaminación, paso de vehículos, etc… y lo tienen que hacer varios meses antes de la entrada en vigor del corte de Centro, para poder evaluar los efectos. Tienen que cambiar todas las zonas de aparcamiento de rotación (azules) a residentes (verdes) en las calles de varias manzanas de Chamberí de separación con Centro, para que sirva de efecto disuasorio en la búsqueda de aparcamiento.

 

Corazón Verde Chamberí: “Fue una actuación necesaria y valiente”

El tramo semipeatonalizado de la calle Galileo, ya sin el mobiliario | SOMOS CHAMBERÍ

SOMOS CHAMBERÍ: ¿Cómo evaluáis desde vuestra asociación los primeros 12 meses del proyecto Despacio Galileo?

CVC: En Corazón Verde seguimos pensando que este tipo de actuaciones, destinadas a la mejora tanto de nuestro espacio público como de la calidad medioambiental, mediante la progresiva transformación de la movilidad en nuestros barrios hacia modos más sostenibles, son absolutamente necesarias. En este sentido, y sin entrar a una evaluación de fondo de este caso concreto, en términos generales creemos que se trató de una actuación necesaria y valiente para avanzar hacia un modelo de barrio más amable, saludable y seguro para quienes vivimos en él. Del mismo modo, en estos momentos echamos en falta un planteamiento decidido para materializar los resultados positivos de esta experiencia, tanto en Galileo como en otros puntos de Chamberí.

SM: ¿Qué creéis que le faltó a esta fórmula de urbanismo táctico para haber sido mejor recibida por los vecinos?

CVC: Seguramente la asignatura pendiente en todos estos procesos siga siendo conseguir una capacidad de intervención y participación ciudadana mucho más amplia y profunda. Evidentemente, algo así no se consigue de un día para otro en una ciudad donde sus habitantes están poco acostumbrados a participar y decidir. En este sentido, Despacio Galileo compartió dificultades de procesos semejantes de urbanismo táctico, como en el alcance de su difusión entre el vecindario, o cierta confusión durante su implantación con el procedimiento y objetivos del proyecto, que muchas veces hacen difícil entender y compartir por parte del vecindario la forma y el fondo del proyecto… También tuvo que sufrir una excesiva presión mediática y política que sin duda condicionó una experiencia de escala muy local que por momentos se vivió como una auténtica guerra cultural. Seguramente, esto no facilitó el que se pudiera entender que en un ejemplo como este de urbanismo táctico, más importante todavía que la participación al inicio del proyecto, lo es durante su evolución y transformación (decisiones derivadas de la interacción vecinal, como la apertura al tráfico con limitación de velocidad a 20 km/h como “calle residencial”, o la de no instalar las terrazas en la calzada, sin duda han contribuido a mejorar la forma final de la intervención)

SM: ¿Se deberían implementar actuaciones similares a la de Despacio Galileo en las otras 9 zonas previstas dentro del proyecto Chamberí Zona 30?

CVC: Sin duda, son absolutamente necesarias. Nuestro Distrito sigue soportando un intenso tráfico de paso. Naturalmente, atajar esto en vías principales, requiere actuaciones e inversiones de mayor calado, pero este tipo de pequeñas actuaciones como Galileo permiten introducir elementos de “calmado de tráfico” en las calles residenciales interiores de nuestros barrios, capaces de funcionar como elementos disuasorios para el tráfico de paso (el que no tiene origen ni destino en nuestro Distrito), además de contribuir a rebajar la velocidad de circulación, lo que supone menos molestias, menos ruido, más seguridad vial… Y además, lo hace mejorando y ampliando nuestro espacio público.

En todo caso, como se ha visto en Galileo, las actuaciones seguramente deben adaptarse respecto a lo originalmente planteado por el proyecto de Chamberí Zona 30. Hemos visto que el calmado de tráfico puede funcionar bien sin necesidad de cortes de tráfico y, seguramente, mientras que en ciertos puntos puede ser beneficioso crear una nueva zona estancial y ajardinada, como en Galileo, en otros sea suficiente con ir consiguiendo ampliaciones de acera, mejora de las condiciones de cruces de calles… Es un planteamiento muy acorde con propuestas como la aprobada el año pasado en Presupuestos Participativos, donde las AMPAs de los colegios públicos de Chamberí plantearon su proyecto de “caminos seguros al cole” contemplando, entre otros aspectos, pequeñas actuaciones en este sentido de mejorar la seguridad y lograr espacios más amables en los entornos de los colegios.

SM: ¿Cuál debería ser el futuro del tramo de Despacio Galileo?

CVC: Creemos que debería materializarse, cuanto antes, esta intervención, obteniendo así un área estancial de calidad, con más vegetación y arbolado que tanta falta hacen en Chamberí. La configuración actual ya dificulta el que un coche pueda ir a gran velocidad en este tramo, aunque posiblemente se puedan introducir mejoras adicionales al diseño de cara a aumentar la seguridad peatonal en el tramo, que debería plantearse en coexistencia (plataforma única para calzada y aceras). Debería contemplar su integración con la esperada remodelación de los jardines de José Luis Sampedro, ya que en definitiva el espacio funciona como una antesala a los mismos. Sería bueno también plantearse también la posibilidad de actuar sobre el tramo inicial frente al acceso al Centro Cultural Galileo e, incluso, adecuar la calle Fernando Garrido para asegurar la accesibilidad universal en sus aceras y garantizar el paso de vehículos de emergencia por la misma.

SM: ¿Qué creéis que debería hacer el Ayuntamiento -en materia de movilidad- para paliar el efecto frontera que previsiblemente se producirá en Chamberí en noviembre a partir de la implantación de Madrid Central?

CVC: En parte este efecto frontera se irá diluyendo a lo largo del tiempo. La propia limitación de accesos de Madrid Central acabará haciendo que muchos vehículos que elegían Chamberí como camino para atravesar el Centro de Madrid acaben desviándose hacia otras alternativas desde su origen. En este sentido, Madrid Central debería contribuir a ir reduciendo el tráfico de paso norte-sur en Chamberí; actuaciones como las planteadas por Galileo o Chamberí Zona 30, contribuirán a reforzar esta tendencia.

Naturalmente, otro tema son los vehículos que quieran aproximarse lo más posible al Centro, y puedan acabar buscando aparcamiento en las zonas más próximas a los Bulevares. Seguramente, al menos en estos ámbitos, sería conveniente plantear una reforma o cambio de regulación del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) para no empeorar, e incluso mejorar, las condiciones de sus residentes (ampliación de cobertura del SER, establecimiento de áreas de aparcamiento exclusivo para residentes…). Más allá de eso, también son fundamentales las medidas más generales destinadas a reducir el tráfico de vehículos privados a motor en el conjunto de la ciudad, incentivando el transporte público y los desplazamientos a pie y en bicicleta, creando nuevos carriles bus y una auténtica red de itinerarios ciclistas seguros y conectados, o con actuaciones necesarias para reconvertir autopistas urbanas como los paseos de Extremadura o Santa María de la Cabeza o, en nuestro distrito, Bravo Murillo, José Abascal o Ríos Rosas.

 

Chamberí Se Defiende: “El Plan Chamberí Zona 30 ha quedado desfasado”

Una de las manifestaciones contra Despacio Galileo | CHAMBERÍ SE DEFIENDE

SOMOS CHAMBERÍ: ¿Cómo evaluáis desde vuestra asociación los primeros 12 meses del proyecto Despacio Galileo?

CSD: Lo dijimos en un principio y creemos que el tiempo nos ha dado la razón. Despacio Galileo ha supuesto básicamente desproveer de su funcionalidad a un tramo de la calle Galileo sin aportar ningún tipo de beneficio para los vecinos. Ni se ha reducido el tráfico en el Distrito, ni los vecinos percibimos ese tramo de calzada peatonalizado como una nueva “zona verde”. Por el contrario, hemos perdido plazas de estacionamiento en un Barrio que arrastra un déficit crónico en este aspecto y ese dinero podría perfectamente haberse invertido en el acondicionamiento del Parque de Jose Luis Sampedro, anexo a la actuación y que está en un estado de auténtico abandono.

SM: ¿Qué creéis que le faltó a esta fórmula de urbanismo táctico para haber sido mejor recibida por los vecinos?

CSD: Diálogo. Esta actuación, al igual que el plan Chamberí Zona 30 en su conjunto, no respondía a una necesidad real del Distrito. Ya en la primera reunión de evaluación, sólo unos días después de la peatonalización, los vecinos se lo hicimos patente al concejal-presidente. Tras un año de movilizaciones seguimos esperando que se nos convoque a una mesa para encontrar una salida consensuada al problema que se nos creó en Galileo. La propia alcaldesa nos indicó hace un mes que su intención era crear ese espacio de diálogo, esperemos no caiga otra vez en saco roto.

SM: ¿Se deberían implementar actuaciones similares a la de Despacio Galileo en las otras 9 zonas previstas dentro del proyecto Chamberí Zona 30?

CSD: No olvidemos que el rechazo de los vecinos nunca se ha limitado a Despacio Galileo, y que las más de 3000 firmas que se recogieron solicitaban la anulación del Plan Chamberí Zona 30 en su conjunto. Dicho esto, el planteamiento de Chamberí Zona 30 ha quedado completamente desfasado tras la aprobación de la última ordenanza de Movilidad. Con la nueva ordenanza la práctica totalidad de las calles del Distrito van a ver su velocidad limitada a 30 km/h. No tiene sentido seguir con las actuaciones planteadas en el Plan Chamberí Zona 30 original cuando el Ayuntamiento ya se dispone a instaura una zona 30 en Chamberí por la puerta de atrás con la aprobación de esta ordenanza.

SM: ¿Cuál debería ser el futuro del tramo de Despacio Galileo?

CSD: No contemplamos otro escenario que no sea la reversión de la actuación como hemos solicitado más de 3000 vecinos. Ese fue el compromiso del Ayuntamiento si tras un año de experimento, la experiencia no era bien acogida por los vecinos. Esta reversión, con sus posibles variantes, no debe ser sin embargo el punto final a un desencuentro entre vecinos y Ayuntamiento, sino más bien un punto de inicio para un diálogo abierto sobre qué medidas se pueden plantear en Chamberí para mejorar la movilidad de los vecinos. Lo primero es que la alcaldesa nos convoque para cerrar este capítulo y afrontar todos los que tenemos por delante.

SM: ¿Qué creéis que debería hacer el Ayuntamiento -en materia de movilidad- para paliar el efecto frontera que previsiblemente se producirá en Chamberí en noviembre a partir de la implantación de Madrid Central?

CSD: Madrid Central va a suponer un problema de movilidad sin precedentes en Chamberí. Más de un tercio de los coches que circulan por nuestro Distrito están simplemente buscando dónde aparcar, más de un tercio de la contaminación que soportamos los vecinos está por tanto directamente relacionada con este déficit de estacionamientos. Con la implantación de Madrid Central este problema se va a ver seriamente agravado con decenas de miles de coches, que antes accedían a Centro, intentando aparcar en nuestro Distrito. Convertir zonas SER azules en verdes de residente, como se ha anunciado, va a aumentar la recaudación del Ayuntamiento pero difícilmente va a paliar el aluvión de coches buscando aparcamiento que se nos viene encima. Hay que construir nuevos aparcamientos en el distrito, es incomprensible que el Ayuntamiento haya eliminado las dos plantas de aparcamiento que incluía el plan original del Estadio Vallehermoso, y reducido las plazas inicialmente contempladas en los desarrollos del Taller de Artillería y de las Cocheras de Cuatro Caminos.